Tócala otra vez, Sam

 

 

He desempolvado el invierno que llevo dentro

y ahora soy un poema lleno de infinitas caricias.

Mi piel siente aún cuando no la tocan. 

 

No encontré otro modo de deshielo que el propio,

ni llorar de otro modo que no fuera en silencio. 

Y cuando eso ocurre, 

cuando mi piel se quiebra pero no sangra,

se estremece pero no tirita, 

cuando arde pero no quema,

apelo al hombre del piano,

a lo que nunca estuvo en el guión 

a unas dedos que la recorran

a la tinta que la escriba 

a una cama llena de amapolas

a la posterior e improvisada,

adaptación del amor. 

 

Lo sabes, y yo.

La verdad nunca supo de mentiras,

ni falsas apariencias.

Cambié el plomo por la tinta

y cicatrices por caricias.

Disparaste sin saberlo al amor

y ahora mi piel grita sin censura, 

su música llena el mundo de calor,

los árboles están de nuevo en flor.

 

Un día mordieron las heridas pero ya no.

Ahora mis labios muerden la emoción,

a la par que un susurro cubre toda mi desnudez

de las piedras, polvo, ruinas,

que un día la besaron hasta doler.

 Hasta escucharse

 entre el certero disparo de besos

¿Quién está contra ti si el amor está de tu parte?

 

" Tócala (otra vez), Sam!"

Que suene mi canción.

Llévame allí donde empezó todo

al París que siempre nos quedó.

Y vamos allí donde

“el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos”.

 

 

Mai Alonso- Tócala otra vez

Una Marca Personal de