Sobrevolar el mundo

Y rómpete.

Rómpete en mil pedazos.

Háblame de tanto desgarro, 

de tantos pedazos,

de tanta ausencia, 

de toda la perdida y carencia de abrigo.

 

Háblame, 

de cómo se sobrevive a un futuro incierto,

a un pasado desnudo, 

de cómo estremece ese escalofrío

cuando sobrevuelas el mundo 

cubierta tan solo de plumas y frío,

de cómo acaricias lo atemporal

con tu rastro y aliento

con tu vestido de nieve

tus manos de papel

el verso libre en la piel 

y el milagro escrito en el cielo,

de saber que vas a volver.

 

Háblame,

de cómo salir ilesos de este aire en el que vivimos presos, 

de esa ilusión que llevas en la punta de las alas,

ese brillo inusual en los ojos,

el roce de los dedos,

el grito perpetuo en la garganta,

el susurro lento goteando la palabra. 

 

Háblame,

de cómo no escribir aquí y ahora

— sin perturbar la luna ni agitar sus tormentas—

los versos más bonitos esta noche en tu cintura,

los versos de este encuentro

que cabalgan salvajes con el viento.

 

Y rómpete.

Como cuando al romper la tormenta,

te desvistes de lluvia,

despojas de miedos,

y a tu pecho, amor,

vienen a soplar todos los vientos.

Todos. 

Y qué bonito sentir que aún me tiemblas, 

amor y mío,

como ese pájaro que emigra del frío 

y que al final siempre vuelve, si debe. 

Mai Alonso-sobrevolar el mundo

Una Marca Personal de