Frágil  

Recorres sin palabras el silencio de mi espalda.

Te abres paso entre mi pelo las veces en que el viento húmedo

hizo gemir la tierra tras rasgar el cielo.

 

Acaríciame sin prisa,

dibújame a besos color saliva aquello que no se ve

y que una piel cierta nunca olvida.

Acaríciame los miedos

mientras inventas mil maneras de decirme,

cuánto pesan los suspiros,

a qué suena la vida

a qué saben mis heridas.

 

Sujétame amor, 

como el cielo siempre a la tierra,

en un abrazo lleno de calor 

en el deshielo al alba tras las noches frías

a mi piel fría y desnuda,

cuando la tiemblas sin censuras,

en mis lunares,

mis caderas,

mis rodillas.

 

Cállame en un suspiro vacío de normas

una barra libre de caricias 

un deseo constante 

una palabra que hable por sí misma

cuando es tu piel la que respira en la mia.

O tal vez sea al revés.

Pero cállame con la vehemente razón de la existencia

para contarme si es que puedes,

a qué sabe la vida 

cuando yo no estoy en ella.

 

Mai Alonso- Frágil