Comparte tu sueño

 

Podría decir muchas cosas sobre este año,

podría llorar, podría reír y podría temblar por todo lo vivido.

Podría quejarme al dolor,

a la violencia sin sentido,

a la injusticia,

a la falta de coraje y amor,

a cada golpe que nos ha obligado a improvisarnos, 

a tantas cosas amor.

Podría gritar y perder la voz por esos corazones llenos de cristales que lloran a una estrella.

Podría llorar por esas personas que he visto cómo se han ido, cómo se han roto,

incluso por las que me han roto. 

 

Pero después cierro los ojos y pienso que puedo,

que podemos hacer algo mejor con todo ese dolor.

Podemos llenar juntos la herida de luz.

Porque mi corazón ya mira hacia el tuyo,

a otro respiro y seguido,

a otro nuevo comienzo.

Y créeme, no sería justo hacerlo sin ti. 

 

Así que con ese amor con el que sólo puede escribirse esta última página hoy,

esa primera que marque un comienzo mañana,

podría y quiero, decirte que:

 

TE QUIERO. Te quiero en mi vida. No importa dónde y cómo estés en este camino. Estás y con eso basta.

Y si, a  ti que hace tiempo que eres cielo, también.

 

PERDÓN. Perdón si en algún momento no pude ni supe hacerlo mejor cuando lo merecíamos. Y cuando no, también. Sobre todo, cuando no. 

 

GRACIAS. Y cómo me gusta la musicalidad que me despierta esta palabra en los labios.

Gracias por tanto, por tantos momentos que me llevo, por vosotros, por nosotros,

por tener cerca a todas esas personas que siempre me sostienen,

que me empujan, me cuidan y acompañan.

Por coincidir y hacernos camino, por esas sonrisas nuevas, por habernos encontrado, por todas las palabras y el cariño recibido, por lo aprendido a pesar de lo sufrido, por todo lo que esté por venir, por lo que vamos a perseguir, por la suerte de seguir estando contigo, aquí y ahora. 

 

Y puesto a pedir, porque también debemos, pidámonos con ese mismo amor.

A nosotros mismos. 

Y que nosotros, eso tan bonito y mágico, sea lo que le suceda al nuevo año:

 

 

La luz al final del beso.

El vivir palpitando. 

El ritmo circundante de la vida,

tu voz sonando golpeándome intensamente el pecho,

rozándome sin piedad los labios.

 

 

Abre los ojos y escribe tu sueño.

La vida nos está esperando.

 

Feliz HOY, Amor. 

Felices nuevos SUEÑOS.

 

Mai Alonso- Comparte tu sueño