Caricias

 

A veces la ternura,

es esa caricia con piel de agua

que conduce inevitablemente,

al llanto.

 

Siempre fue de escarcha en las heridas.

Pero a veces se le hacen flores los daños.

Y qué bonito.

Qué bonito  el deshielo por sus piernas,

el temblor de las estrellas en la bóveda celeste

de sus caderas,

derramarse a suspiros de agua

entre su piel y sus anhelos

despertar sus mareas

a temblor y gemidos

a besos,

de mar y arena.

 

Y agitarle a golpe de risa la nieve hasta que caiga,

el deseo hasta que arda.

Encender el fuego  y dejar que la primavera,

sencillamente llegue

sabiendo que cuando comienza a temblarle

la vida en las comisuras,

todo lo demás desaparece.

Sabiendo que cuando ríe,

el resto permanece.

 

Después, amor,

después ya no duele.

 

 

 

 

 

 

 

Mai Alonso- Caricias