Sobrevolar el mundo



Y rómpete.
Rómpete en mil pedazos.
Háblame de tanto desgarro,
de tantos pedazos,
de tanta ausencia,
de toda la perdida y carencia de abrigo.

Canción de otoño

Se ha quedado tu sueño en mi sueño prendido,
como el atardecer se queda en los cielos,
como la miel en los labios
el cosquilleo en la punta de los dedos,
a tu pecho, de ganas cosido.

Sol que ya no ardes

Has llenado de aire mi boca,
de posibilidades mis oídos
y aquí estamos ahora,
siendo encuentro a media voz
perdidos entre caricia y caída
entre piel y hoja.

En otra piel.


Duermo con la piel de un verano
que ya no,
en este entretiempo que no me convence ni me enloquece.
Solo las sombras bailan ahora entre mis manos.
Solo en sueños soy la caricia alegre y el soneto de amor improvisado de quien sin tocarle, siente.
Solo cuando anochece,
respiro calma, sosiego, quietud.
Quien lo diría,
no hace tanto que me sentí volcán a plena luz.

Un deseo constante

Tengo los pulmones impregnados de sal
y las mareas vivas de septiembre recorriéndome incansables,
las entrañas.

...
...

Una Marca Personal de