CREER

 

Abrir los ojos a aquello que siempre trae luz.

 

Cree en ti.

 

En tu catarsis emocional, en la liberación de todas las emociones que te contienen, en quien te conviertes cuando luchas frente a este mundo dormido.

Abre los ojos, acompasa suavemente tus latidos a aquello que ves y déjate llevar.

 

Cree en las grietas, en los destrozos, en los pedazos, en el baile de cristales, en los rotos y los descosidos. En todo lo que está siempre abierto a la posibilidad de rehacerse, recomponerse y versionarse en alguien mejor y más bonito.

 

Cree en esa distancia que siempre acortas cuando creas puentes, tiendes manos, acercas corazones y el mundo se llena a nuestros pies de flores que adornan el camino en el que lamernos las heridas desde nuestras propias debilidades y carencias compartidas.

 

Se la distancia entre nosotros y el mundo, esa a la que tantas veces tratamos de poner nombre sin saber que la perfección vive ahí, en el esbozo y el garabato torpe, en el amor de unos brazos rotos, en los incansables intentos, en los cientos de errores, en la herida abierta, en la caricia temblorosa, lenta e infinita, en el trazo espontáneo de saliva y tinta a estrenar sobre la misma piel cada día.

 

CREA el momento. Las cosas más bonitas de este mundo dejan siempre abierta la infinita posibilidad. Y es que tu historia, nuestra historia, solamente la escribes y la continúas cada día tú. 

 

El HOY es tu única piel,  así que CREE en la belleza de lo inacabado, cree en el amor sin fin.

 

CREE en ti. 

Amor Vincit Omnia​

Nací en San Sebastián, un día de primavera muy cerca del mar.

 

 

Mucho de lo que recuerdo de mi infancia se resume en  rosas en el jardín, un columpio rojo, frambuesas en las zarzas y hortensias en los jardines que pintaban el asfalto cuando volvimos a la ciudad. Recuerdo el amor y el primer ramo de tulipanes amarillos, y escribo desde que recuerdo que leo. 

 

La curiosidad y el deseo de aprender cosas nuevas es algo que siempre me ha acompañado en la vida, así como el amor por los libros, el arte y la sonrisa.

 

CREER

 

Abrir los ojos a aquello que siempre trae luz.

 

Cree en ti.

 

En tu catarsis emocional, en la liberación de todas las emociones que te contienen, en quien te conviertes cuando luchas frente a este mundo dormido.

Abre los ojos, acompasa suavemente tus latidos a aquello que ves y déjate llevar.

 

Cree en las grietas, en los destrozos, en los pedazos, en el baile de cristales, en los rotos y los descosidos. En todo lo que está siempre abierto a la posibilidad de rehacerse, recomponerse y versionarse en alguien mejor y más bonito.

 

Cree en esa distancia que siempre acortas cuando creas puentes, tiendes manos, acercas corazones y el mundo se llena a nuestros pies de flores que adornan el camino en el que lamernos las heridas desde nuestras propias debilidades y carencias compartidas.

 

Se la distancia entre nosotros y el mundo, esa a la que tantas veces tratamos de poner nombre sin saber que la perfección vive ahí, en el esbozo y el garabato torpe, en el amor de unos brazos rotos, en los incansables intentos, en los cientos de errores, en la herida abierta, en la caricia temblorosa, lenta e infinita, en el trazo espontáneo de saliva y tinta a estrenar sobre la misma piel cada día.

 

CREA el momento. Las cosas más bonitas de este mundo dejan siempre abierta la infinita posibilidad. Y es que tu historia, nuestra historia, solamente la escribes y la continúas cada día tú. 

 

El HOY es tu única piel,  así que CREE en la belleza de lo inacabado, cree en el amor sin fin.

 

CREE en ti. 

CREER

 

Abrir los ojos a aquello que siempre trae luz.

 

Cree en ti.

 

En tu catarsis emocional, en la liberación de todas las emociones que te contienen, en quien te conviertes cuando luchas frente a este mundo dormido.

Abre los ojos, acompasa suavemente tus latidos a aquello que ves y déjate llevar.

 

Cree en las grietas, en los destrozos, en los pedazos, en el baile de cristales, en los rotos y los descosidos. En todo lo que está siempre abierto a la posibilidad de rehacerse, recomponerse y versionarse en alguien mejor y más bonito.

 

Cree en esa distancia que siempre acortas cuando creas puentes, tiendes manos, acercas corazones y el mundo se llena a nuestros pies de flores que adornan el camino en el que lamernos las heridas desde nuestras propias debilidades y carencias compartidas.

 

Se la distancia entre nosotros y el mundo, esa a la que tantas veces tratamos de poner nombre sin saber que la perfección vive ahí, en el esbozo y el garabato torpe, en el amor de unos brazos rotos, en los incansables intentos, en los cientos de errores, en la herida abierta, en la caricia temblorosa, lenta e infinita, en el trazo espontáneo de saliva y tinta a estrenar sobre la misma piel cada día.

 

CREA el momento. Las cosas más bonitas de este mundo dejan siempre abierta la infinita posibilidad. Y es que tu historia, nuestra historia, solamente la escribes y la continúas cada día tú. 

 

El HOY es tu única piel,  así que CREE en la belleza de lo inacabado, cree en el amor sin fin.

 

CREE en ti. 

CREER

 

Abrir los ojos a aquello que siempre trae luz.

 

Cree en ti.

 

En tu catarsis emocional, en la liberación de todas las emociones que te contienen, en quien te conviertes cuando luchas frente a este mundo dormido.

Abre los ojos, acompasa suavemente tus latidos a aquello que ves y déjate llevar.

 

Cree en las grietas, en los destrozos, en los pedazos, en el baile de cristales, en los rotos y los descosidos. En todo lo que está siempre abierto a la posibilidad de rehacerse, recomponerse y versionarse en alguien mejor y más bonito.

 

Cree en esa distancia que siempre acortas cuando creas puentes, tiendes manos, acercas corazones y el mundo se llena a nuestros pies de flores que adornan el camino en el que lamernos las heridas desde nuestras propias debilidades y carencias compartidas.

 

Se la distancia entre nosotros y el mundo, esa a la que tantas veces tratamos de poner nombre sin saber que la perfección vive ahí, en el esbozo y el garabato torpe, en el amor de unos brazos rotos, en los incansables intentos, en los cientos de errores, en la herida abierta, en la caricia temblorosa, lenta e infinita, en el trazo espontáneo de saliva y tinta a estrenar sobre la misma piel cada día.

 

CREA el momento. Las cosas más bonitas de este mundo dejan siempre abierta la infinita posibilidad. Y es que tu historia, nuestra historia, solamente la escribes y la continúas cada día tú. 

 

El HOY es tu única piel,  así que CREE en la belleza de lo inacabado, cree en el amor sin fin.

 

CREE en ti. 

Amor Vincit Omnia​

Nací en San Sebastián, un día de primavera muy cerca del mar.

 

 

Mucho de lo que recuerdo de mi infancia se resume en  rosas en el jardín, un columpio rojo, frambuesas en las zarzas y hortensias en los jardines que pintaban el asfalto cuando volvimos a la ciudad. Recuerdo el amor y el primer ramo de tulipanes amarillos, y escribo desde que recuerdo que leo. 

 

La curiosidad y el deseo de aprender cosas nuevas es algo que siempre me ha acompañado en la vida, así como el amor por los libros, el arte y la sonrisa.

 

Amor Vincit Omnia​

Nací en San Sebastián, un día de primavera muy cerca del mar.

 

 

Mucho de lo que recuerdo de mi infancia se resume en  rosas en el jardín, un columpio rojo, frambuesas en las zarzas y hortensias en los jardines que pintaban el asfalto cuando volvimos a la ciudad. Recuerdo el amor y el primer ramo de tulipanes amarillos, y escribo desde que recuerdo que leo. 

 

La curiosidad y el deseo de aprender cosas nuevas es algo que siempre me ha acompañado en la vida, así como el amor por los libros, el arte y la sonrisa.

 

Amor Vincit Omnia​

Nací en San Sebastián, un día de primavera muy cerca del mar.

 

 

Mucho de lo que recuerdo de mi infancia se resume en  rosas en el jardín, un columpio rojo, frambuesas en las zarzas y hortensias en los jardines que pintaban el asfalto cuando volvimos a la ciudad. Recuerdo el amor y el primer ramo de tulipanes amarillos, y escribo desde que recuerdo que leo. 

 

La curiosidad y el deseo de aprender cosas nuevas es algo que siempre me ha acompañado en la vida, así como el amor por los libros, el arte y la sonrisa.