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...Y si fuera magia

Mai - ...Y si fuera magia

Sucede más de lo que imaginas. Y no, no solo pasa en las películas. Solo debes cerrar los ojos y cantar. Y verás, que todo aquello que puedas imaginar, es todo lo que necesitas para crear. Crear lo que no has sentido, el mundo que quieres inventar, el lugar donde quieres estar, la piel que quieras tocar, el alma que necesites acariciar, aquello que necesites olvidar y al fin y al cabo, todo aquello que quieras contar. Y no, no solo pasa en las películas.  Pasa también en tu piel estremecida, cuando haces todas esas cosas, tuyas.

 

Algunas veces solo sentimos la lluvia, y otras nos mojamos. Algunas veces solo escuchamos canciones, y otras nos emocionamos. A veces solo respiramos, y otras nos entregamos. A veces solo sentimos que hemos viajado, si hemos recorrido una larga distancia. A veces, nada es todo. Y todo, depende desde donde lo hagamos. Ese y por qué no, tan poco pronunciado que a veces nos cuesta tanto preguntarnos.

 

Y ahora que tú me dices que mis sueños son solo eso, que eso solo pasa en las películas, que no se puede sonreír desde la herida y que lo de bailar bajo la tormenta no tiene ni pies ni cabeza… Ahora yo te diré que si, que quizá no haya caricias ni saliva que pueda calmar el dolor de esas heridas pero que escribirlas es un modo de besarlas, que es cierto que siempre nos dicen que bailemos sin paraguas bajo la tormenta pero nadie nos dice que es mejor bailarla mientras llega y aprender a llorarla en la almohada.  ¿Y qué me dices de esa magia cuando llega la mañana y apenas recuerdas nada? ¿Nada que no seas tú? En esa piel reposada, encantada, seducida bajo la luz de la madrugada cuando haces todas esas cosas que ya te he dicho, mías? No. No solo pasa en las películas. 

 

Y ahora tú me dirás que no, que la magia no existe y que el amor es muy bonito si,  en la gran pantalla donde casi siempre triunfa. Y yo muy osadamente y si me permites, te diré que sí, y que fuera también. Porque entre muchas cosas, te puedo asegurar que si, ahí está y que como dicen, es de esa magia que si te toca una vez, lo hace tan fuerte que su recuerdo queda para siempre. Y también te puedo asegurar que te he visto declarado, tu versión más bonita en modo comedia y romántica que tanto te favorece y nunca eliges en ese pase de solo ida. Porque sabes que de esto, también hay mucho por la vida.

 

¿Eso solo pasa en las películas? Pensemos por un momento, que quizá ellas nos lo recuerdan, porque nos guste o no, necesitamos ciertas guías y menos guión cada vez que vivimos desde fuera, desde esa necesidad de perseguir  todo aquello que se deje entender y hasta lo que no. Ese y por qué no, ese sentir que ellas nos despiertan para recordarnos que seguimos vivos, que vibramos, que amamos, que nos equivocamos, que traspasamos realidades en busca de mundos mejores. Esas que necesitamos ver, algunas incluso una y otra vez, para sentir que algo nos está pasando y no matando. 

 

Si. Nos despiertan algo real. Vivir ese bucle continuo de prueba y error. Como la vida misma. Y de ellas aprendemos muchas cosas que llevamos dentro. Y que aún no. Aprendemos que deberíamos vivir la vida aquí y ahora, intensamente, todos y cada uno de esos momentos de felicidad. Porque  de pronto descubrimos que llevamos años sin vivir y de repente toda la vida se nos agolpa en un solo instante. Que vivir, en contra de lo que parece, no es ni por asomo lo más común y que muchas veces solo existimos, y eso es todo. Fin. Aunque no siempre fueron felices ni comieron perdices, y gracias que es así, porque qué sería de nosotros si nos acabáramos ahí…

 

Aprendemos, que mañana saldrá el sol y será otro día, que el amor está en todas partes y que lo esencial es invisible a los ojos, que detrás de cada derrota hay una nueva oportunidad, y que te puedes pasar la vida levantando muros y estrellarte una y otra vez o ir salvando obstáculos y volar sin alas.  Que no llueve eternamente pero que también puede llover como en un desayuno con diamantes, que solo tu eres dueño y ladrón del tiempo que posees, y que a veces eres solo viajero del tiempo…Que los silencios más intensos, están llenos de todo. Todo. Y que el amor a primera vista es algo así como cuando empieza sonar esa melodía y simplemente sabes que tienes que bailar. Que a veces tendremos que elegir entre hacer lo fácil o lo correcto y que no siempre podremos elegir. Que las decisiones que tomemos serán lo que definan nuestros pasos…Que  tonto es el que hace tonterías , que la vida es una caja de sorpresas y que tu podrás verme bombón y yo tan solo caja… Que la vida es caer y levantarse, que hay que abrazar muy fuerte y mucho, que hay que besar como si no hubiera un mañana, que alguien tiene que morir para que apreciemos lo que es vivir, y que no te olvides nunca de eso, de que por mucho que sea el dolor, siempre nos quedará Paris. Quizá mejor si, olvídate de Paris porque es solo en tu pecho donde hallarás todo el amor.

 

Aprendemos, que al final no hay lugar como el hogar dulce hogar, que el tiempo todo lo cura, que a veces ni eso, no nos engañemos. Y que todos los caminos llevan a Roma, pero que a veces el camino solo lleva a casa. Que carpe diem, y que grites al viento que eres capitán de tus propios  versos y tu propia vida. Y que hablando de eso, podrán quitarte la vida pero jamás la libertad, y que el destino no está escrito y si aún no has llegado, tranquilo, porque siempre se llega a alguna parte si se camina bastante. 

 

Aprendemos, que cuando crees que ya has encontrado la manera de escapar de un lugar encuentras una razón más para quedarte, que la vida es bella, que he cruzado océanos de tiempo para encontrarte, que solo el amor inacabado puede ser romántico, que sin ti las emociones de hoy no serían más que la piel muerta del ayer, que esto va por ti muñeca. Y que a ti, hoy que me dices que todo esto solo pasa en la películas…. que francamente querida, me importa un bledo.

 

Esas cosas. Esas que están ahí, al otro lado de la pantalla y que dicen, que solo pasan ahí. Pero no. Tu y yo sabemos que no. Sabemos que muchas están ahí, dando imagen y palabras a lo que vivimos aquí. Algunas si, algunas a perseguir, y otras a desafiar.  Recuérdalas, cuando te hayas olvidado de ti. Cuando te digan cómo a mí, que esto es lo que hay. Acuérdate de esa magia que llevas, y que a veces ellas, te despiertan solo para ti. De ese amor, del que solo tú estás hecho. Y respóndeles sin miedo, y por qué no? 

 

Probemos y verás. Probemos a traspasar la pantalla. Tu película es tuya cada día. En ese café con alguien, en esa reunión importante, en lo que sea que hagas de lo mucho y bien que haces. Y que nadie que no seas tú, pueda decirte que no. 

 

Ya sabemos que a veces preferimos ver otras historias casi siempre previsibles, con final feliz al poder ser, porque para eso son películas, asumiendo que ya en la realidad hay bastante drama y finales sin perdices. Y cierto, también así. ¿Pero podemos hacer que no sea así? Otra vez osadamente, sí.  A veces es reconfortante evadirse a una gran historia ajena, con final feliz. Eso es parte de la magia del cine. Te permite soñar. Sabiendo que la realidad es que no suelen ser siempre reales. Algo que por otro lado, a veces se asume así, a ojos cerrados, al terrible es lo que hay, cosa que debería preocuparnos. 

 

Quizá y solo por probar,  lo que deberíamos asumir, es que hace falta mucha dulce locura para soportar  y cambiar esa realidad a la que nos resignamos, a que nuestra película, sea la que sea, no pueda ser esa comedia y romántica, acción, misterio, musical o fantasía… donde y por qué no, bailar sin ritmo también esté permitido. Donde cantar no espante, si acaso sólo a los males. Y donde romántico no sea sinónimo de casto y puro. También hay pasión, deseo, alegría y alboroto. Ahí donde empieza la vida de verdad. Quizá deberíamos volvernos locos por algo así. Porque a veces, las películas se acaban justo cuando en la realidad empieza lo complicado. Ahí donde la vida empieza de veras. Y es ahí cuando más necesitaremos ser lo que en el fondo, la mayoría quiere ser y todos necesitamos. Locos por vivir. Aunque sea en los pequeños detalles. Donde empiezan nuestros pies. Por escribir nuestro final feliz. Que está lleno de comienzos cada día si ponemos todas nuestras ganas. Todo nuestro corazón. Tú mejor versión en formato TU. 

 

¿Acaso tú no estás pasando y estás aquí y ahora? Sucede más de lo que imaginas. Debes cerrar los ojos y escuchar… 

 

Hoy, de la mano de mi loco poeta Sabina, me llega entre esta lluvia lenta que no moja pero cala, y me deja hoy un rastro de versos, susurrando así…

 

…Qué difícil intentar salir ilesos de esta magia que nos tiene presos.

Mai

Maider Alonso 2016 Todos los derechos reservados. 

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