. La vida es eso tan bonito que dicen que pasa. Pero te miro y creo, que sin ir más lejos, vida eres tú. . Y en el paso, en eso que entiendes como tiempo y en la huella cansada, aún no has visto, que te he regalado mis ojos, que los he dejado en tu almohada para cuando despiertes y la luz te ciegue. Te ciegue tanto que tu mirada no te alcance. No te alcance a ver de qué están hechos tus sueños. Tanto, que tengas que usar los míos que solo saben mirarte asi. A ti. Tanto, que puedas mirar atrás y verte en el paso detenido del tiempo, retenerlo en tus pupilas y mecerlo en tus pestañas cuando pese demasiado. Quizá el amor se trate de eso. De ser ciego si cuando me miras, veo. . Te doy mis ojos. Para que sucedas. Para que puedas verte a través de ellos, de mi, en ti, y enamorarte siempre de quien eres, de todo lo que eres. Como yo lo hice de ti, contigo. Porque si, creo en ti. Y volvería a prestarte mis ojos y abrazarte a ciegas con tal de verte sonreír, siempre una vez más. Fuerte. Mucho. Hasta que duelas, pero de bonito. . Te doy mis ojos. Para que sepas que soy un poquito como la vida cuando te mira. Y que por mucho que el tiempo pase siempre podremos detenernos en tu almohada, o un ratito eterno en una mirada, de noches, de anhelos, de miedos y sueños, para hacerlos realidad. Para que tú, sucedas. . Que yo, siempre estaré ahí con la mirada puesta en ti. Que tú, siempre podrás venir a mi con los brazos rotos y el alma cansada. Y nunca olvides, que la vida no pasa. Ella sucede. pero nunca sin ti. . #MaiEnPalabras #MaiAlonso #writersofig #love #art #words #poem #poetry #accionpoetica #microcuento #maspalomas #instart

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

... Esas veces. Cuando fuera hay tormenta y aquí dentro, eres refugio. Esas veces en que somos dos contra el mundo, y esas otras en que somos uno mientras respiramos juntos las madrugadas que la vida nos regala. Esas veces en que enloquezco con ese modo de mirarme y enmudecer el mundo mientras nos amanecemos entre esas sábanas en las que no dormimos. En esa sencilla manera tuya de girarme el mundo en dirección al cielo cada vez que yo me empeño en ponerme bocabajo. . Cuando me sabes. Esas veces. En esos silencios en los que tú sabes leerme. En los gestos que tan bien conoces de mi y a los que te adelantas para sorprenderme como la primavera cuando florece y aún no toca. Pero tú tocas. Tocas la vida y sus heridas. Y no dueles. Tú a caricias, a infinito, de mil maneras, con esa sensación de eternidad en las manos, hasta hacer girar sin cesar todas las agujas del reloj de arena dormido entre mis caderas. . Tú. Cuando eres ese silencio que me envuelve cuando me dejo sostener por tus brazos y bailamos envueltos por esa canción que tanto nos gusta y tan llena de susurros lentos, cálidos, a vértigo revuelto, entre tu pecho y mi pelo, entre tus labios y la curva de mi cuello. . Hablo de eso. Esas veces. De esos horizontes nuevos que se esconden detrás de tu sonrisa, detrás de mi pelo desordenado cuando soplan tus ganas, de las flores que haces brotar de todas las cicatrices mal curadas, de todos los golpes y piedras marcadas en mi espalda a caricias desdibujadas. Hablo de ti. Del que siempre sabe que no soy tuya ni de nadie, que aún no sabe que quizá puedo pero que sin ti no quiero. Tú qué aún no sabes de qué hablo cuando te respiro y te digo, que solo somos huellas del aire, y que más que tuya, es contigo, siempre contigo. Cuando tú, cuando nadie. . #maienpalabras

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

A veces no te busco, pero te encuentro. Y casi sin quererlo, descubro que te quiero. Que te quiero tocar el cielo, caerme en la luz que habita en tu ombligo, coger impulso con los pies descalzos y alzar contigo el vuelo. Volarnos las ganas al mismo tiempo. Desde ese momento. Desde que infinito lleva de nombre deseo y se recorre sin antesalas, solo con las ganas. Desde que nos cruzamos en una mirada y nunca más miramos al mundo igual. Entonces, es ese momento que ocurre pocas veces aunque ahora nos ocurra todo el tiempo. Lo de mirarnos nuevos cada vez, digo. Sin importar sabernos más allá de quienes somos hoy, si de vértigos repletos de miedos que asoman por siempre o vacíos que ninguna lágrima llenaron nunca, está lleno el mundo. Qué importa mientras seamos, sea hoy. . Y hoy, no niego que a veces tengo miedo. Bailando de puntillas al borde del estribillo de tu locura cuando es tu música la que suena y me empuja hacia el abismo. Hacia el abismo en el que caer da miedo desde que contigo descubrí, que hasta hoy,hasta entonces, había vivido a oscuras con los ojos abiertos de memoria, una y otra vez. Y ahora los cierro y me dejo caer desplegando los miedos de verdad sobre tus brazos, esos mismos miedos que desde que supe que contigo podía volar, estiran los brazos hacia el horizonte de tus orillas, sabiendo que llenas mis cielos de alas y aún así se encogen y de ganas, de ir y volver, de volar y amar aun sabiendo que va a doler. Miedo de vivir esta vida sin ti porque resulte que el fin seas tú y el medio contigo. De que en algún momento todo eso que hoy no, mañana si. Y que olvidemos de vivirnos respirando solo de los cielos que habitan en los pliegues de nuestro cuello. Miedo de querer llenar todos esos vacíos ahora que tenernos es todo lo que necesitamos, tan sencillo como solo mirarnos. . Porque seguramente, entonces, ya no tendrá nada de infinito. Entonces, significará que ya no estamos volando ni juntos ni libres. Que ya no seremos esas dos alas de un mismo pájaro. Y para entonces, quizá sea tarde, sea queriendo, esperando encontrarte sin querer y no poder hacerlo, habiendo descubierto que cuando te encontré, te quise. Y que seguramente, aún te quiero.

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

... Quizá hoy la lluvia nos sorprenda, pero tú ya sabes que todo lo que quiero es recorrer descalza el camino que lleva desde morderte la vida hasta acariciártela sin medida. Quizá en ese camino estemos aprendiendo a vivir más allá de lo correcto, lo perfecto, lo inevitable y aprendiendo a vivirnos a peso, a pelo, a piel, a suspiros de deseo llenos. . No me preguntes cuánto, ni hasta cuándo. Que solo puedo decirte que vivir tal vez resuene por siempre asi de bonito si es tu lado. Que caernos está permitido, que ella la vida, nos dejará sus brazos abiertos cuando nos lancemos de lleno a sus precipicios, aunque seamos aire, aunque seamos agua. Qué importa si ya te he dicho, no sé cuántas ni hasta cuándo, que el cielo está siempre aquí abajo cuando estás a mi lado. Qué importa, si cuando llueve, yo me descalzo para caminar lento a tu lado. A tu altura, cielo. Corriendo después bajo la tormenta, buscándonos al resguardo de abrazos inacabados y bailando juntos hasta desgastar de deseos arrastrados en un susurro, todas las aceras si tú conmigo. . Y amanecernos. En ese bucle infinito, ese punto y seguido que siempre es comienzo, ese paréntesis abrazando mis caderas, esos puntos suspensivos que tanto me gustan cuando me susurras vida a los pies de todas mis orillas. . Y no te miento si te digo, que me despiertas a suspiros de agua, la piel y la vida. Cuando me llevas. Cuando me traes, a temblor y gemidos, a besos de agua y arena, la vida entera. . #maienpalabras #picoftheday #words #poetry #poem #MaiAlonso #poesia #accionpoetica #versos #quotes #love #writersofig #creatividad #instagood #mai

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

~ Podría decir que es la canción más bonita del mundo, porque ella siempre me lleva a ti. . Amanecer es más bonito siempre, si cabes. Con las perfectas gotas de rocío en la ventana despertándome la sed de ti en unos labios aún dormidos. Con los sentidos abrazados al invierno esperando ser despertados para soplar el fuego de todas tus hogueras. Con la escarcha aún reciente en el corazón que alguna melancólica madrugada dejó, con esa dulce sensación de protección que te dejan alrededor de los brazos las personas a las que les importas demasiado y que hacen de tus horas de tormenta la mejor de las batallas. La perfecta libertad para abrir fuerte las alas y volar hasta donde te lleven las ganas. . Abramos los ojos. Escribamos la vida mucho antes de que salga el sol. Antes de que nos roben el invierno y se lleven con ello el amor. Antes de que nos lleve el viento y no podamos abrir las alas a tiempo. . Ven, tócame la tristeza y cuéntame otra vez a qué suena esa melodía en tus dedos mientras se la llevan. Mientras retienes entre mi pelo ese aliento de vida que nos salva de la muerte, apuras el paso por delante del segundero y despacito vienes a llamar a la puerta de todos mis inviernos. Hasta mojarnos la piel estremecida bajo el calor de unos dedos que solo pueden tocar las teclas del preludio más bonito: El deseo. La antesala a todo lo que está por venir. A lo bonita que queda la ternura en tu espalda. A esas pasiones que se desatan por la piel cuando la caricia nos da los buenos días. A la sonrisa valiente que todo lo puede. A esa esperanza sin la cual todo muere. . Abrázame fuerte. Que lo bueno si breve es eterno, y yo tan solo quisiera temblar de frío un segundo al abrigo de tu siempre invierno. Ven y sonríeme la felicidad que resuena en mis ojos cuando cruza el cielo desplegando los miedos y escribiéndote la vida entre nubes y un azul amanecer. Cuando ella, tan cierta, me cierra los ojos y me pierde sin rumbo. Sin rumbo, pero tarareándome en susurros las coordenadas que me devuelven siempre a casa. La canción que al mirarte, detiene el tiempo y me dice que tengo todo lo que necesito: Hoy tus ojos y mañana el mundo. . #poetry #love #poesia #words #poem

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

. Lo he visto. Ese enorme trocito de cielo en el que bien podría pasar veloz el tiempo, incluso detenerse, como cuando nuestros cuerpos le hacían el amor a la vida y la vida a cambio hacía girar el mundo hasta parar el tiempo entre los dos. ¿Lo recuerdas? . Lo he sentido. Y lo he visto, con mis propios labios. Aquella fría tarde de invierno. Aquel calor parpadeándome entre los labios, haciéndome sentir única en una tarde cualquiera. En el dulce desvarío de el cielo de tu boca y de perdidos, al mío. En el suspiro ahogado entre dos bocas que se miran pero que aún no se tocan. . Lo he sentido. Cada vez que hemos querido y hemos roto el silencio con gemidos que nacieron beso solo para que tú los trasformaras. He sentido esa magia que solo existe en ese lugar donde solo puedo ser contigo. Donde hoy se que no hay acantilados tan altos cuando de amar se trata. Que cuando el amor es, uno siempre quiere que sea. Que si es, puede con todo. Y que si no puede, yo ahora se que tú lo inventarías. . Dicen que el amor es ciego, pero yo sé que lleva tus ojos cuando los míos no ven. He creído en ti y he saltado de lunar en lunar sin soltarnos de la mano y sin salirnos de un camino que aún no está escrito. Como si fuéramos de este mundo y a la vez de ninguno. Como si todo fuera tan sencillo como buscarnos a tientas y ciegas en la oscuridad y trazar línea a línea el camino que lleva a tocar las estrellas más escondidas. Y aferrarse a la vida justo al revés. Soltando punto a punto las cicatrices del alma y abrir de nuevo la herida que nunca pudo ni supo cerrarse. . Y solo, contigo. Y todo, para llenarnos de luz. . Hoy deseo volar muy alto y poner a prueba el verbo amar. Allí donde el miedo no me deje respirar. Donde el miedo a las alturas me impida volar. Porque necesito seguir creyendo que no hay espacio ni silencio ni abismo, que no tenga la caricia de un cielo que fue casa. Quiero seguir creyendo en la magia de tus manos construyendo puentes, donde solo había agua. . Así que dime si estarás debajo para verme volar. Dime si puedo cerrar los ojos y dejarme llevar. Dímelo amor, porque voy a saltar. . . #maialonso #maienpalabras

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

#Atemporal . Abre los ojos. Y vive. Deja que el deseo nos mire de frente y el mundo se haga a un lado, mientras tu y yo fundimos lo que antes deshicimos, mientras a ciegas dejamos de mirarnos de lado a cambio de vivirnos un instante con los ojos cerrados y los labios pegados. Qué poco necesitamos. Y qué felices nos proclamamos. . Vivamos una vida en la que se respire aire, llena de besos y abrazos, y en esto si, amemos el derroche. De tanto vivirlo. De tanto amarlo. De tanto desearlo. . Que si algo hay bonito, es ahogarse en suspiros y en cuellos que saben cielo y huelen a casa. Y contigo, reír. Reír hasta perder el hilo de la propia risa, desgastarse sin prisa a caricias y besarse las cosquillas hasta que la piel diga basta, que todos sabemos que eso nunca pasa mientras seamos como esas legendarias canciones sin letra que mojan siempre suave las aceras. Atemporales. Eternas. Únicas. . Corre, corazón. Pégame a tu boca y hazme perder la cuenta de los besos que nos debemos por todas esas veces en las que sin saberlo, esperamos a que llegara nuestro momento. . Corre, sin dudarlo. Y fracturemos el amor si, pero en el colchón del corazón de tanto usarlo. . Que ni el tiempo, que es lo único que nuestra piel maneja a su antojo cuando nos recorremos, es ya nuestro cuando de sobra sabemos que eso es justo, lo que no tenemos. . . #MaiAlonso #maienpalabras #Art #poetry #poem #words #love #writersofig #escritoresdeinstagram #instart

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

~ Muérdeme las contradicciones, por si las dudas. Que yo podría escribir que nieva y es verano. Que bajo el sol a veces mi piel tiene frío. Que el invierno vive en tus manos solo para recordarme que ante su caída lenta y delicada por la curva de mi cuello hasta mi ombligo, puedo ser lluvia de verano cuando mis nubes jadean truenos en tu oído. Y quizá nadie me creería. . Que aún tengo la luz de tu luna escondida entre este amanecer y mi piel. Que solo recordarlo me hace estremecer con la misma suavidad con la que me bailas por el borde abierto y de puntillas, el amor. . Podría escribir mil maneras de ser feliz en un instante, pero ninguno podría explicar cómo traes el infinito hasta nuestros labios cuando nos besamos. Y créeme, tampoco nadie nos creería. . Bésame despacio que tengo la fe puesta en tus labios. Que el cielo es también ese lugar donde corres por mis sueños de mi mano sin soltarme, sin pisarlos, para apretarme firme contra tu orilla cuando me relampaguea y estremece la vida, para aflojar el tiempo justo en que la caricia se deshace en escalofrío por mi piel. En sábanas de arena. En sabanas de espuma. Y se derrama el amor en lo que dura un pestañeo, para hacerme cerrar los ojos, temblarme los besos, rodearme la vida por la espalda y abrazarme tan fuerte los miedos, que muy lejos de romperme, me deshace la vida en infinitas gotas de agua y sal. . Cómo explicar que cuando abrazas mis miedos, coses alas a mis cicatrices. Dibujas universos por mis piernas y pintas estrellas en el cielo de mi boca. Que soplas todas las heridas que no te corresponden y aún así, las besas como si fueran tuyas con tal de verme sonreír. . Bésame siempre, por si las dudas. Que yo puedo dar la vuelta al mundo descalza y desnuda frente al frío si es contigo. Y el mundo a cambio, regalarme la certeza de que quiero. Que quiero ser tormenta de verano para ponerme de frente junto a tus labios y gritarte desde dentro que si, que tu nieve quema y que yo lluevo... Mientras te escribo poemas a vida y muerte, a corazón abierto, mientras tu duermes y yo te sueño. Tu sonríes. Yo te creo. . #maienpalabras #MaiAlonso #poetry #poesía #frases #microcuento #writersofig #lettering

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

... Siempre dices que es algo así como suspenderte en el tiempo, uno de los mejores lugares para estar a solas contigo misma. Donde dices que conociste el amor. Que te conociste a ti misma. Donde tú eres más tuya. Donde te rindes al vaivén de sus vagones, en paz y en calma, hasta quedar dormida. Donde te vas y te dejas ir. Sin ir más lejos. Lejos y cerca. . Y yo, ahora lo entiendo… Porque cada vez que te acercas y tu voz me toca, me veo en el andén de tu mirada, a punto de coger el tren. Y cada vez que tus labios me rozan y me llevas a ese lugar a solas contigo y lejos del mundo, yo me subo a ese tren y quedo suspendida en tu tiempo. En el mejor lugar del mundo. Perdido, entre tu pelo y tus besos. Entre tu tierna y salvaje manera de llevarme a ti. Y eso, es lo más cerca de ti que puedo estar. Lo más lejos de ti que quiero estar. Donde poco a poco te posas sobre mí y yo voy acomodándome sobre ti. Y juntos nos hacemos al tiempo, en un viaje sin prisa pero sin pausa, con versos escritos en el vaho de las ventanas, con mil paradas… esas que se anuncian previamente con un escalofrio recorriéndote la espalda... Paradas y frenadas en cada uno de los huecos que dejamos, que inventamos para volver a reanudar la marcha. Libres, viajeros, entre tu pecho y mi espalda. . Porque viajar, es bonito si...Es bonito si tú estás en él. En ese viaje donde en cada centímetro encontramos un motivo para detenernos. Para quedarnos. Llenos de historias, vidas, anhelos y deseos que nos susurramos. Que nos concedemos. Que nos confesamos. Y sujetos a la vida, nos vaciamos. En silencios, en palabras, para después llenarnos de aire nuevo. Y deshacernos, perdidos y encontrados, en ese suave traqueteo mientras yo te duermo..en el vaivén del tren de mis abrazos. Y ahora lo entiendo. Porque a ti te encanta viajar en tren. Y a mí, contigo. . #maienpalabras 💙 #MaiAlonso #poetry #poem #art #creatividad #Loveyou #mai #writersofig #words #viajar #quotes #microcuento

Una publicación compartida de Mai (@maienpalabras) el

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest