Canción de Amor​

A veces solo tengo que cerrar los ojos

y entre tus brazos puedo entrever, 

el delirio de un atardecer casi prohibido

agitando la frágil linea del deseo y el querer.

 

A veces solo tengo que cerrar los ojos

y esperar a que me desvistas la vida

con la delicadeza de quien va abriendo a su paso

todo un universo y sus estrellas

con la punta de los dedos. 

 

Y ocurre.

El frío cede a la piel,

y siento el escalofrío de lo que viene después. 

Anticipándose a las flores, 

al día y noche

a todas las estaciones

a mi piel hecha canciones.

Y qué bonita,

libre e imperfecta,

temblando,

en calma o en tormenta,

entre tus brazos. 

 

Qué salvaje libertad,

la de tener el corazón en vilo 

y los pies descalzos heridos de verdad

bailando torpes sobre el borde de tu boca.

Volando entre caricias que desatan remolinos en mi piel,

como si fueran viento y ese viento a su vez, 

me soplará de cara y cómplice me susurrara.

Vehemente es tu viento.

Y fue viento y libre, no lo olvides.

 

A veces cierro los ojos y te colocas ahí,

como un poema de primaveras en pleno invierno.

Asi es como la verdad se impone para que el amor perdure,

llevándonos en el último aliento de esa misma verdad,

al cómplice silencio de sentir el verdadero pálpito del quiero.

 

Y que quererte,

sea ese lugar donde el deseo se enciende

cuando es tu música la que acontece.

Que al cerrar los ojos ya no hagan falta estrellas,

que todo sea verte y pensar,

que la vida está esperando que la saques a bailar.

 

 

 

 

Mai Alonso - Canción de Amor

Una Marca Personal de