Ausencia

​Como esos últimos días de invierno,
desapacibles y fríos,
la luz de este atardecer ilumina
casi dolorosamente,
sin fuerza,
las ventanas, el corazón, las alfombras.

Hoy apenas hay luz,
y mis flores son de ese azul hielo
que en silencio gritan, si quiero.
Diría que no estoy aquí,
en este instante tuyo
en esta dulce nostalgia mia
si no fuera porque aún siento el pelo lleno de lluvia,
la boca llena de arena
y los ojos llenos de luna.

Ahora es cuando,
al pensar en toda esa ausencia de quien soy,
en todo lo que el viento arrastra

y deja pegado a mi piel como testigo del azote a su paso,
siento miedo de que el abrigo no llegue a tiempo
para llevarse consigo este frío.
Siento miedo de que no llegue a tiempo para las caricias,
para lo eterno y el beso,
para quien necesita creer que sus heridas

siempre podrían doler más

pero nunca a destiempo.

Pero si lo hacen,
si duelen cuando no deben
si escuecen allí donde azota el viento,
ojalá que mis lágrimas coincidan con tu sed,
mi sangre con tus labios,
mis miedos con el hueco de tus brazos.
 

Mai Alonso - Ausencia

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